Avión experimental construido en Uruguay con el motor de una Kombi

Tiempo de lectura: 3 minutos

Hace 13 años, Hugo Perdigón se decidió por un modelo “Hágalo ud. mismo”. Fabricar cada parte del avión que algún día pilotearía no sólo era un gran desafío, sino también una oportunidad de aprender, experimentar y controlar el costo del proyecto.

El “Legal Eagle” es un modelo de avión monoplaza, monomotor de ala alta. Hay más de 300 volando en todas partes del mundo en cualquiera de sus cuatro variantes. Se describe como un avión fácil de comandar, extremadamente estable, de similares características a las de un Cessna entrenador. Ideal para volar sin necesidad de hacer el curso de Piloto Privado.

Luego de dominar el arte del aeromodelismo, construyendo, reparando y optimizando aviones a escala, Hugo fundó la Asociación Uruguaya Constructores de Aviación Experimental (@aucdae) y desde un hangar en el Aeropuerto de Melilla transformó su afición.

Actualmente el avión está recibiendo las últimas manos de pintura, preparado para recibir su inspección final por parte de los Ingenieros Aeronáuticos de la autoridad uruguaya (DINACIA) y comenzar el plan de pruebas reglamentarias para recibir su matrícula y habilitación de vuelo.

Es importante destacar que este tipo de aeronaves no son certificadas por la DINACIA. Las inspecciones tienen como objetivo evaluar las técnicas de construcción y materiales utilizados para aconsejar al constructor y velar por el cumplimiento de las normas vigentes.

La Asociación fue fundamental para impulsar el trabajo del Mayor (Av.) Pablo Lima quién promovió la creación y posteriores actualizaciones del marco legal para la Aviación Deportiva en nuestro país, en la que se enmarcan los ultralivianos, los parapentes, paramotores, etc.

En cada fase del proyecto, los planos enviados por el diseñador Leonard Milholland desde Estados Unidos, generaban la imperiosa necesidad de investigar nuevas técnicas, adquirir herramientas específicas y evaluar alternativas para algunos de los materiales sugeridos ya que los mismos no se encontraban disponibles en nuestro país.

Ese conocimiento ahora es compartido con los nuevos socios, quienes pueden aprender técnicas de carpintería, soldadura, entelado, electrónica, mecánica y recientemente sobre fibra de vidrio.

A diferencia de armar un Kit, fabricar un modelo implica un proceso artesanal, utilizando algunas técnicas similares a las que se usaban para construir aeronaves hace un siglo, pero contando con tecnología moderna.

Construir un avión como hobby significa que se debe hacer un trabajo extremadamente prolijo y profesional, pero sin tener urgencias y respetando otras prioridades familiares y laborales. Así, tal vez tome un año conseguir algunos insumos o meses de espera en la importación de sensores para los instrumentos del motor.

Podrá mantener 130 Km/h (70 nudos) y elevarse tanto como la temperatura del aire y la disponibilidad de oxígeno lo permitan (3000 metros aprox) ya que su cabina es abierta. Cuenta con un motor Volkswagen de 1600cc de 4 cilindros, hecho a 0km. Se modificaron algunas aleaciones originales para reforzar partes críticas y se agregó un filtro de aceite adicional y un disipador de temperatura.

Los motores de camioneta Kombi entregan más potencia a bajas revoluciones que los de los Fusca y por eso se utilizó ese modelo. El diseño original proponía la utilización de medio motor (2 cilindros) pero Hugo prefirió que su avión contase con potencia adicional. Los trabajos sobre el motor estuvieron a cargo de Rafael Caneto, un mecánico profesional del automovilismo de competición.

Otro de los aspectos de seguridad que el “Legal Eagle” presenta frente a modelos similares, es que la cabina es de acero y no de madera. En Uruguay no se industrializa el tipo de aleación sugerido en los planos por lo que se debió investigar y testear las características de los materiales disponibles en plaza ya que la importación era muy costosa. Decidiéndose finalmente por tubos de acero inoxidable y soldaduras TIG, la cuales a modo de ejemplo no existían hace 60 años cuando se fabricaron la mayoría de los aviones civiles que continúan volando hoy en Uruguay.

Antes de poder volar lejos de Adami, deberá cumplir con una cantidad de horas de pruebas de motor, rodaje en pista, vuelo a baja altitud y vuelos en las proximidades del Aeropuerto siguiendo una planificación ya establecida en la reglamentación aeronáutica.

José “Pepe” Ifrán es el presidente honorario de la Asociación y desde Canelones, ha sido el precursor contemporáneo de la construcción casera. En los últimos años se han terminado de armar algunos Kits en distintos aeroclubes y hay proyectos pendientes o en fases iniciales de varios tipos y modelos.

La Aviación Deportiva no es sólo una alternativa económica, es por necesidad una vía de integración donde se comparten conocimientos y el avance de uno es el avance de todos. Más allá de los innumerables foros de internet una fuente ineludible en la región es la Asociación Argentina de Aviación Experimental en la localidad de General Rodriguez al Norte de Buenos Aires, en donde se brindan diversos talleres y es posible encontrar todo tipo de máquinas voladoras.

Quienes deseen acercarse a conocer el avión, las herramientas utilizadas y las distintas técnicas que se emplearon para fabricar cada componente, pueden contactarse con Hugo a través de @aucdae y visitarlo en el sector “Wilburt Wright” del Aeropuerto Ángel S. Adami de Montevideo, que como cada sábado desde hace 13 años estará avanzando en su “Águila” con avidez por compartir sus conocimientos.

 

Martín Filippi
[email protected]

Me gusta volar, me gusta su ciencia, la historia de los hombres y mujeres que hicieron realidad lo que parecía imposible. Me gusta lo que la experiencia o el anhelo del vuelo tiene el potencial de modificar en nuestra percepción de la realidad, de los límites, de los desafíos. Dedico una parte importante de mi tiempo libre a impulsar este proyecto, con la visión de que si nos lo proponemos, podemos desencadenar un cambio semejante en aquellos que todavía creen que para volar hacen falta alas.

1 Comment
  • Andrés Sosa
    Posted at 00:21h, 08 agosto Responder

    Como a muchos de Uds. mi sueño una vez desde mi niñez fue el querer volar, a medida que crecí también crecieron las ganas de alcanzar ese sueño, la vida me permitió ser parte de los impulsores y fundadores del Aero Club Durazno siendo secretario de este por varios años y hacer el curso de piloto privado. Al ver tanto entusiasmo a disposición de algo tan noble ¿que decir?, solamente: enhorabuena por el proyecto y adelante, esto me da mas fuerza para reflotar un viejo proyecto, sacarle el polvo y animarme también, es hora de volar! felicitaciones!! Andrés Sosa

Publicá tu comentario

WhatsApp chat